Comentario de texto de trozo de Don Juan Tenorio
Por José Zorilla
Kimberly and Melanie
Asunto:
En escena VII Don Gonzalo le pregunta a Butarelli que es el patrón de este establecimiento si algunas personas vayan a llegar tarde. El dice que van a llegar a las ocho porque es la hora en que ellos llegaron de acuerdo. Don Gonzalo espera que solo sea una broma lo que la gente está diciendo. Butarelli no piensa que la broma se vaya a cumplir pero ellos van a saber pronto. Butarelli esta curioso de saber el misterio de que habla Don Gonzalo. Don Gonzalo con su antifaz se sienta en una mesa para esperar a las personas que vienen. El no está contento porque tiene que esperar y es importante para el que su familia y su hija no tengan reputaciones malas.
En escena VIII Don Diego llego a la puerta del establecimiento de La Hostería del Laurel. Don Diego le pregunta a Butarelli si Tenorio ya ha llegado para su cita. Butarelli le dice que no y Don Diego va a esperar por él. El se sienta al lado opuesto de don Gonzalo. Don Diego quiere algo de tomar y le dice a Butarelli que lo deje quito. Butarelli piensa que don Diego es un hombre con un malhumor. Don Diego explica que el hará cualquiera cosa por su hijo y quiere ver con sus propios ojos la verdad de la situación.
Actitud:
El narrador presenta su obra con una actitud muy curiosa hacia el apuesto de don Juan y don Luis. Se despierta la curiosidad de Butarelli también (“Curioso el viejo me tiene del misterio con que viene…”). Don Gonzalo y don Diego tienen curiosidad de lo que va a pasar con el honor de sus familias. Don Gonzalo está furioso a la situación porque trae vergüenza a su familia y especialmente a su hija Inés que no tiene reputación (“…me importa el sosiego de mi casa, y la ventura de una hija sencilla y pura, y no es para echarlo a juego”). Hay un énfasis en la protección de las dos familias (“…Pero no hay humillación a que un padre no se baje por un hijo…”). Don Gonzalo y don Diego hablan críticamente de sus hijos y la situación en general. Durante las escenas hay mucha suspensión porque el lector no tiene conocimiento de esta situación de que murmuran toda la gente.
Apartados: Hay dos
1) La protección de la reputación de la familia de don Gonzalo. “Ya está aquí…y no es para echarlo a juego.” (Escena VII)
2) La curiosidad por la verdad. “La seña esta terminante;…que no hacen, y así se medra.” (Escena VIII)
Apartado 1:
La rima indica que los versos son asonante (llegar/tardar, tenga/avenga). Don Gonzalo llega a la Hostería de Laurel y quiere saber si Butarelli, el patrón, sepa la hora en que lleguen a Don Juan y Don Luis. Ellos tienen una apuesta que podría afectar el honor de la familia de don Gonzalo y su hija que es la novia de Don Juan. En la escena se pone mucho énfasis en la hora. En la época en que escribió Zorilla la religión era el factor más importante en las vidas de la gente. La iglesia predicó que uno debería usar su tiempo en la tierra con sabiduría para asegurar un lugar en el cielo. Por ejemplo, después de preguntar la hora en que lleguen don Juan y don Luis, Butarelli dice que, “Cierra el plazo, y es asunto de perder quien no esté a punto de la primer campanada.”
Después, don Gonzalo se pone un antifaz cuando se sienta en la mesa para que los que lleguen no pueden reconocerlo. El antifaz representa los secretos que todos mantienen entre sí. Según la iglesia, los secretos no deben de existir porque la verdad debe prevalecer. También no deben de existir secretos entre familias para mantener el honor de la familia.
Don Gonzalo, en su soliloquio, expresa sus frustraciones de que no debe esperar por nadie porque es de la nobleza. No quiere que alguien juegue con el honor de su hija (“…me importa el sosiego de mi casa, y la ventura de una hija sencilla y pura, y no es para echarlo a juego”). Para él, la familia es de sumo importancia. En la época, los escándalos de la nobleza eran los chismes populares que todos discutan con vigor. Los chismes pueden afectar el honor de la familia noble.
Apartado 2:
Don Diego llega a la Hostería de Laurel buscando Don Juan y Don Luis también. Él le pregunta a Butarelli si es verdad que Don Juan va a llegar pronto. Se siente al lado opuesto de don Gonzalo y los dos esperan el llegado de los hombres sin saber quién es este hombre en el antifaz. En su soliloquio, don Diego expresa sus sentimientos sobre la situación con su hijo don Juan. Él no aprueba del apuesto que tienen los dos hombres y quiere saber la verdad de las murmuraciones. Pero no hay nada que él no pudiera hacer por su propio hijo (“…Pero no hay humillación a que un padre no se baje por un hijo…”). Para don Diego la familia es el objeto más importante de la vida y no desea ruinar la reputación de su familia noble. Sin embargo, don Juan es su sangre y la sangre es más espesa que el agua. Él siente que es necesario proteger su familia sin costo.
Durante este momento don Diego y don Gonzalo están muy enfocados por la situación y se ven como estatuas (“¡Vaya un par de hombres de piedra!...). En los versos finales Butarelli se da cuenta de que él está ganado dinero y que don Gonzalo y don Diego están preocupados por saber la verdad y por preservar el honor de sus familias (“…Para el gasto que no hacen, y así se medra”).
Tema:
Saber la verdad para defender el honor de la familia.
Conclusión:
Las dos escenas son un poco difíciles de entender porque no tenemos el principio o el fin. Pero eran interesantes de leer y nos provocó de buscar el trozo completo a causa del suspenso. Nos gusta que el trozo sea escrito en verso aunque es narrativa. El hecho de que los padres se preocupan por sus hijos demuestra que ellos están dispuestos a hacer un esfuerzo por guardar el honor de la familia.
Me gustó tu comentario por los detalles afectivos de los personajes
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